martes, 9 de junio de 2020

Los Oficios en el Barrio: Las Lavanderas




Los Oficios en el Barrio: Las Lavanderas

Quiero dedicar este pequeño homenaje a las abnegadas madres y abuelas de épocas pasadas que  se desempeñaban en diferentes tareas además de los quehaceres propios del hogar, como cocinar, limpiar, lavar y planchar la ropa de cada uno de los miembros de la familia entre otros tantos quehaceres y oficios que a la vez hicieron de estos oficios un generador del sustento diario y el apoyo a la economía del hogar, asi como la crianza y educación de hijos y nietos.

En próximas entregas traeré al presente los recuerdos de algunas de las más populares en el desempeño de su oficio el barrio sin que esto signifique que era la única pero que en ellas queden representadas cada una de esas mujeres luchadoras y guerreras que a través del desempeño de su oficio se desvelaron por mantener un respetado hogar y forjar el futuro y bienestar de su familia


Las Lavanderas:
Fueron muchas las madres del barrio que se dedicaban a la actividad de lavado y planchado de ropa como medio de subsistir a pesar no contar con facilidades, como la electricidad, ni de disponer de una acometida de agua directa a la casa, el agua se cargaba en latas y tobos desde algunas de las plumas de agua ubicadas en diferentes sitios en el barrio, el lavado se realizaba en bateas de madera inicialmente y luego en bateas de concreto antes la imposibilidad de adquirir una lavadora de rodillos (Las Chaca-Chaca) y utilizando artilugios improvisados como huesos,piedras y cepillos como ayuda para despercudir la ropa(generalmente ropa gruesas o telas de Kaki, Lino o popelinas)que una vez despercudida enjuagada y almidonada se procedía al tendido en largas cuerdas a pleno sol para luego ser planchada.

A las camisas y otras prendas de color blanco al almidonar se le añadía azulillo disuelto para conservar y resaltar la blancura (no se usaba ni cloro ni lejía) para tal fin, la marca del azulillo si mal no recuerdo era: Azulillo el Pajarito y la de los detergentes o jabón en polvo que recuerdo: Lavasol, Ace y Fab.

El planchado se realizaba con planchas de hierros calentadas en anafre o en fogón alternándose, mientras una estaba en uso otra se calentaba, al retirarlas de la candela con una pequeña agarradera hecha de tela se le pasaba sobre una almohadilla que internamente contiene esperma para darle suavidad y fácil deslizamiento.

Posteriormente fue la plancha a gasolina la que sustituyó a las de hierro, pero resultaba un peligro si no se guardaban ciertas precauciones en el uso ya que había que colocar la gasolina en un pequeño tanque y con una pequeña bomba inyectarle aire, ya más adelante es la plancha eléctrica la que llega a facilitarles el trabajo a estas señoras

 Fueron muchas las señoras en los distintos barrios de Coro que se dedicaban a lavar y a planchar de forma comercial y por encargo, las que se especializaban en lavado de uniformes de enfermeras, batas de medicos y uniformes militares.

Una de estas señoras en el barrio muy respetada y apreciada entre los vecinos era la señora Ismaela, residenciada en una de las tres casas que existían en lo que hoy es la Av. El tenis y en el terreno o llano al frente donde se sitúa El Hospital Alfredo Van Grieken  solo había cardones, tunas, verdolagas, abrojos y cujizales, estos últimos eran utilizados por Ismaela para tender y secar la ropa que a diario se le veía lavar bajo una mata de cují en el solar de su casa.

Además de lavar por encargo a personas del barrio ella lavaba y planchaba los uniformes de los militares del Batallón Girardot del cuartel de Coro  por lo que por las tardes se le veía planchar utilizando un anafre elaborado con latas de manteca donde calentaba y alternaba las planchas de hierro.

Con esa ropa ya planchada y doblada, los días viernes a medio día formaba un fardo que se montaba en la cabeza y recorría la ruta vía las casitas hacia el cuartel a entregarla.

Los patiquines de la época lucían sus pantalones de Lino Blanco, o de Kaki y camisas bien almidonadas y planchadas resaltando el filo de las piernas de los pantalones planchados por Ismaela


Rafael Lara.
“Curazaito Mis Vivencias en el Barrio”

lunes, 8 de junio de 2020

Los Oficios de mamá


Los Oficios de mamá

Como la mayoría de los vecinos de los barrios de Coro mi mamá realizaba diferentes oficios y elaboraba productos que eran vendidos en el barrio y en algunas bodegas, de esa forma se ayudaba a sacar el sustento diario para levantarnos y sacar la familia adelante entre los productos que elabora se encontraban:

 Cotizas y o Chinelas de cocuiza
Para la fabricación utilizaba un telar de paletas en el que se tejía el corte con hilo o pabilo de diferentes colores para realizar el diseño deseado, para la suela se utilizaba la goma o tripa de los cauchos de carro a la que se le pegaba una plantilla de cartón y se armaban en una horma de madera, una vez pegada la plantilla, suela y corte  se le colocaba un borde tejido en cocuiza.

Cortes para Alpargatas.
El corte y la talonera se tejía en un triangulo de madera o de hierro con hilo negro de base y con la aguja propia para esta labor se iba tejiendo el diseño con diferentes colores de hilo de tejer o de alpargata como le decían, para la suela inicialmente se utilizaba la goma de los cauchos a los que se le quitaban los bordes metálicos y se cortaban las suelas de diferentes tamaños según el numero que iban del 1 al 3,estas alpargatas de goma eran las más baratas, también se elaboraban de suela que eran mucho más caras y de mejor acabado, estas se armaban en una horma pegando corte y talonera a la suela y pegando la capellada.

Para ese entonces eran muchas las personas que se dedicaban a la fabricación de las alpargatas y en el barrio Las Panelas funcionaban varias alpargaterías donde jóvenes y viejos se dedicaban a este oficio y recibían los cortes de las personas que tejían, que al completar la docena de pares de corte con sus  taloneras acudían o las enviaban a vender a dichas alpargaterías.

Coronas y Flores en papel Crepé  estas eran elaboradas en papel crepé en diferentes colores utilizando alambre y almidón, a las piezas del papel se le hacía unos dobleces y se cortaban en forma de pétalos, igualmente se hacía con una pieza de color verde que se cortaba dándole forma de hojas  moldeándola y dibujándole las venas con una tijera, luego  utilizando el almidón se forraba el alambre con papel verde y terminando en una de las puntas redondeada y abultada de color rojo y amarillo que sería el centro de la flor desde donde se procedía a colocar y pegar los pétalos hasta obtener la forma, color y tamaño  deseado de la flor  ya que hacían de diferentes colores y tamaños  para luego proceder a hacer los ramos o coronas que posteriormente era adquiridas por personas que visitaban la tumba de algún familiar, o cuando fallecía algún vecino del barrio que acudían a encargarlas

Los ramos era común verlos de adornos en las casa en una mesa de la sala, una rinconera, o sobre el radio, o una repisa.

Una técnica que aprendió mi mamá y que la aplicaba para diferenciar su trabajo y obtener más utilidad ya que se vendían más cara era la siguiente: después de elaborada la flor la introducía en un recipiente con esperma de vela derretida y le rociaba escarcha, una vez que la esperma se endurecía la flor quedaba dura y escarchada por lo que era más llamativa y duradera.

Los Peppermint Conservas y gofios
El peppermint era un dulce muy colorido que preparaba mi mamá, se elaboraba con azúcar, agua, esencia de menta y color vegetal, endureciéndolos en unos moldes elaborados con las farquillas o bordes que traían los potes de leche donde encajaba la tapa y a los que se les daba forma de corazón, cuadrados o triángulos y se vendían en las bodegas exhibidos en frascos bocones de vidrio sobre el mostrador.
También elaboraba conserva de coco, de maní, de batata y los gofio elaborados con maíz amarillo tostado molido y papelón, torrejas, torticas, sangre y frito de chivo, Selse y chanfaina.

domingo, 7 de junio de 2020

De Los Parlantes a la radio.




Después de los parlantes en los barrios y los autos parlantes que recorrían las barriadas, voceando y anunciando las diferentes casas de comercios, campañas políticas, así como campañas educativas y de concientización, comienzan a aparecer  poco a poco los  receptores o aparatos de radio en los hogares del barrio y se fue masificando la posesión de estos aparatos, esto permitió a las emisoras existentes para el momento: Radio Coro, Ondas de Los Medanos Radio Paraguaná (posteriormente Radio Punto Fijo) y Ondas del Caribe ampliar el horario de sus transmisiones incorporando nuevos y atractivos programas a la parrilla de programación con nuevos personajes que competían en noticias,variedad, novedades, actualidad y música  
Desde tempranas horas de la mañana,iniciaban su programación transmitiendo música tradicional y folklórica regional y nacional, seguidas de las noticias sobre el acontecer regional antes de incorporarse a retransmitir el noticiero de la emisora matriz a la cadena o circuito radial a las que estaban afiliadas para luego continuar con programas de Variedades y complacencias de boleros, tríos, rancheras, con participación de los oyentes a través de cartas y llamadas y unos que otros concursos.

Eran tan pocas las emisoras existentes que a través del dial se podía disfrutar de la programación de emisoras de Aruba y Curazao que para ese entonces entraban con bastante claridad al igual que algunas de Maracaibo y Carabobo

Los días domingo cada una de estas emisoras Falconianas tenían una programación especial de variedades tanto las de Coro como las de punto fijo, pero era Radio Coro y Don Gonzalo Márquez Yánez quien con su maratónico programa dominical Publicidad Los tres gozaba de la preferencia y aceptación del público quien lo premiaba con su sintonia.


Por su parte el señor Daniel González lo hacía en radio Punto Fijo, (antes radio Paraguaná) con su programa Cita Dominical el que transmitía desde distintos sitios de la ciudad.

Ambos programas se realizaban con presentación de diferentes orquestas grupos y cantantes regionales y nacionales, así como la realización de diferentes concursos y atracciones para el público presente y público oyente que desde la tranquilidad del hogar disfrutaban de los mismos, en mi barrio estos programas gozaban de amplia sintonía

En los hogares el aparato receptor normalmente estaba colocado en una repisa, en la mesa de la sala, o en una rinconera tapado con un pañito tejido o un pedazo de hule mientras estaba apagado, desde muy temprano por las mañana se procedía a encenderla para escuchar los noticieros, los programas musicales previos al bloque de novelas matutino de corte Romántico y dramáticos. le subían el volumen para poder ser escuchada desde cualquier punto de la casa mientras se realizaban las labores cotidianas, a media mañana se apagaba para volver a encenderla al medio día con los noticieros transmitidos por una emisora matriz desde caracas en cadena nacional y noticias locales, luego empezaba el bloque de radionovelas de acción que gustaban a grandes y chicos como lo eran: Los Tres Villalobos, Martín Valiente, Kaliman, Tamakùn  Kadil El Árabe y otras tantas que marcaron una época en la radiodifusión Venezolana

Era común ver grupos de personas adultos, jóvenes y niños agrupados al lado de una ventana o a la entrada de las casas donde se estuviese oyendo la novela para no perder el capítulo del día y el que llegaba tarde llegaba preguntando que paso, en que quedó,

Por las noches en la mayoría de los casos el radio solo se encendía después de las labores del hogar y el regreso del jefe del hogar que después de cenar sacaban sillas al frente de la casa y compartían con vecinos la programación nocturna especialmente “El Diario del Aire de Radio Coro disfrutando un pocillo de café o cache con unas Urupaguas, paledonia o mancarrón  mientras las señoras se sentaban en el quicio de la puerta de entrada y aprovechaban aparte de compartir adelantar algunas labores como peinar a las niñas, y sacarles piojos y liendres, desgranar quinchoncho o maíz, tejer cortes de alpargatas en un triángulo o cualquier oficio o tarea que pudiesen adelantar mientras la radio les servía de distracción.

Los parlantes en el barrio

Los parlantes en el barrio


No sé si eran exclusivos del barrio o si llegaron a existir en otros barrios de Coro, pero recuerdo que desde muy niño ya estos alto parlantes existían en el barrio donde prestaban servicio y entretenían a los habitantes de las áreas cercanas donde se encontraban ubicados.

A través de ellos se informaba sobre algún acontecimiento, evento o actividad a realizar o simplemente para felicitar a algún cumpleañero, anunciar una boda, bautizo, fallecimiento, invitación a novenarios y últimas noches o cualquier evento que acontecía en el barrio.

El alto parlante era una estructura compuesta por un largo palo redondo de unos diez o 15 centímetros de ancho por unos cinco o seis metros de alto(en la mayoría de los casos dos piezas de tres metros unidos con tornillos o abrazaderas para conseguir la altura) , en el extremo superior se coloca una base plana de madera donde se colocan y se fijan dos parlantes de manera que la parte posterior de cada uno se topen, se les coloca los cables y se bajan hasta la planta del control central, la parte inferior de esta estructura se introduce en una lata o tobo y se llena de concreto, se fijaba a la pared por dos o tres abrazaderas un poco más anchas que el grosor del palo de manera que una vez seco y endurecido el concreto la estructura pueda girar libremente para así dirigir las ondas al sitio deseado

La parte del control central era una pequeña planta, un plato o tocadiscos a 78 RPM que eran los discos que se conocían para la época y un micrófono

Para la reproducción de los discos, el tocadiscos usaba unas agujas que parecían unos clavos y venían en una cajita metálica marca RCA Víctor

En el barrio que recuerde existieron tres:
En la calle Colombia entre la calle Proyecto y la providencia existió el parlante o alto-parlante del Señor Antonio Cobìs ampliamente conocido y apreciado y desde donde se informó y convocó a las personas a salir a las calles la madrugada del 23 de Enero de 1958 tras la caída de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez.

Otro alto-parlante también popular era el bar parlante y bolo de Miguel Ortega, este se encontraba ubicado al final de la calle el sur después de cruzar la calle proyecto funcionaba por las tardes y los sábados después de mediodía conjuntamente con el juego de bolos

En la calle colón con calle Brión ya en los límites del barrio  existía otro parlante que creo que pertenecía al señor Marcos Ruìz, pero este era más dirigido a los habitantes de Las panelas y Las Guineas (de este realmente no recuerdo muchos detalles, ni recuerdo con seguridad quien era el dueño, inclusos  hay quienes aseguran que la dueña era una señora)

El alto-parlante o parlante de Lino Velarde en la calle la verdad, funcionaba en un anexo a la bodega y casa de la familia Velarde, personajes muy apreciados y queridos por todos los vecinos por lo solidarios y colaboradores en cualquier evento, actividad o suceso en el barrio al igual que el anunciador, locutor o perifoneador que  era un Joven vecino del barrio que se llamaba Alberto Medina, la música que se colocaba para las complacencias era la misma música que se escuchaba en la radio con los cantantes, Orquestas y éxitos del momento tales como Gardel, Jorge Negrete, Sonora Matancera, Los Panchos, Pedro Infante, Pacho Galán Chucho Sajona, Billo y otros tantos de la época.

Los parlantes prestaban un servicio comunicacional muy importante en el sector donde se encontraban instalados ya que a través de ellos se hacían los anuncios de cualquier acontecimiento o evento que se celebraba, se invitaba a reuniones de las junta pro mejora del barrio y reuniones políticas de los comité de barrio de los partidos políticos

Durante las transmisiones diarias era utilizado para las complacencias y dedicatorias por cumpleaños, matrimonios, Bautizos, despedidas, bienvenidas, y hasta declaraciones de amor o dedicatorias  por desamor y despecho con canciones de cantantes y letras propias para ese momento.

 Se anunciaba el fallecimiento e invitación al entierro de las personas, invitación a misas de difuntos, rezos y última noche, así como también despedir y dar la bienvenida a viajeros

Se llevaba escrito en un papel el texto con los datos que se querían anunciar y las piezas musicales o canciones  que se querían  escuchar  o dedicar, o si no, ellos colocaban cinco piezas o discos por un precio establecido no estoy seguro si eran cinco selecciones por un bolívar

Ejemplos de algunos anuncios Transmitidos en el Parlante de Lino Velarde:
(Nombres y texto Ficticios aproximado como referencia de los textos utilizados).

Cumpleaños:
El Señor Arquímedes Serrano felicita a su querida madre Gertrudis Medina de Serrano quien hoy está arribando a 55 años de feliz existencia, deseándole que siga cumpliendo muchos más al lado de su esposo Timotèo Serrano y sus hijos: Hugo, Víctor y Raimunda Serrano
Para ella escucharemos  a Pedro Infante con Las Mañanitas y La Calandria, después al trió los Pan…..

Aviso luctuoso:  (Con Música sacra de Fondo)
Ha fallecido cristianamente el señor Rodolfo Pernálete Q.E.P.D.
Su esposa Rosalía de Pernálete
Sus hijos: Pedro, Reinaldo Rosalía y Zaida Pernálete
Hermanos, tíos sobrinos, amigos y demás familiares invitan al acto del sepelio que se efectuara mañana a las 10 de la mañana,

Bienvenida y Despedida.
La señora Laùra Zarrága de la calle popular, le da la bienvenida a su querida sobrina María Isabel Zarrága quien arribo a Coro el día de ayer procedente de la población de Cumarebo deseándole que los días que pase en compañía de familiares y amigos sean de su completo agrado.
Para ella escuchemos inicialmente Si Ti, con el trió Los Pancho, seguido de la guaracha sin corazón en el pecho

Despedida:
El señor, Faustino Guarecuco a nombre de la familia Guarecuco, Saluda a su hijo Jacinto Guarecuco quien se estará ausentando esta noche en una unidad de la línea Marín hacia la Capital de la República deseándole un feliz viaje y un pronto regreso, escuchemos para él: primeramente La Despedida con Daniel Santos y luego a Víctor Piñero con El Merecumbè

También existían los auto parlantes que eran unidades móviles con un parlante colocado en el techo del vehículo que recorrían las barriadas de coro anunciando comercios, rifas, fiestas y evento,  poco a poco empiezan a llegar los receptores de radio, quitandole poco a poco el protagonismo a los parlantes en el barrio.

sábado, 6 de junio de 2020

Los Juegos y Diversiones en el Barrio


La muchachada del barrio nos divertíamos y disfrutamos sanamente dándole rienda suelta a la creatividad inventando y creando los juguetes que nuestros padres no estaban en condiciones de adquirir, para ello cualquier desecho de madera ,latas, cauchos y rines de carro y de bicicleta, palos de escoba o cualquier envase o material de desecho lo 
transformamos en un juguete.
Así al caer la tarde y después de haber cumplido con en ir a la escuela, hacer nuestras tareas y ayudar en los oficios o tareas del hogar las calles del barrio cada una se transformaba en un campo de juego
 Juego de pelota.
 Se jugaba con pelotas de goma o simplemente hechas de trapo y un pedazo de tabla adoptaba la forma de bate mientras que un pote aplastado o la tapa de una lata de leche servían de bases, cuando algunos de los muchachos del barrio conseguía de cualquier forma una pelota de béisbol, un bate y un guante que lo hacíamos de lona tenia prioridad en escoger los mejores para su equipo y jugar la posición que el escogiera y si no le gustaba una  jugada amenazaba con llevarse sus macundales.
 Juego de bolitas (metras)
 Se formaban partidas de bolitas donde se jugaba a ganar metras  y tratar de ruchar al contrario a través del panbichito, la hueca, gomito, Pichi y hueca y otros juegos que nos permitieran aumentar nuestras existencias las cuales almacenábamos en botellas, pimpinas o cualquier lata, así cuando algunos de los jugadores quedaba RUCHO le vendíamos un número determinado por una locha
 Para esa época las cajitas de fósforos  salían con una variedad de estampados en series con diversos motivos y colecciones, a esta caja le recortábamos la parte superior y quedaba una estampita que  coleccionábamos y la usábamos como pago al jugar cualquiera de los juegos con las bolitas o cualquier otro juego como los juegos de carta veintiuno, treinta y uno, ajiley, guerra, carga la burra, lotería o pared que era dejarla caer desde cierta altura pegada a la pared y de acuerdo como cayera y hubieses apostado ganabas (como un cara o sello).
 La lotería:
 Se jugaba con dos juegos de cartas, un juego de carta casi siempre ya muy usado  se seleccionaban grupos mezclados de tres cartas  distintas  las cuales se pegaban a un cartón y cada quien agarraba uno los cartones que pudiese jugar y se abonaba con la cantidad determinada por cartón que se hubiese determinado para el juego, se jugaban,  centavos  o cobre,  una locha, caramelos, estampas de las cajas de fósforos, bolitas  y hasta con chapas o tapas de refrescos y  consistía en acertar las tres carta contenidas en el cartón  jugado con las cartas cantadas extraídas del otro mazo de cartas  por la persona encargada de cantarlas.
 Los más pequeños o que no eran aceptados en los juegos de pelota bolita o lotería tomaban la calle rodando un caucho con un palo, o rin de bicicleta al que se le había desprovisto de los rayos y con un gancho era rodado por el medio de la calle haciendo apuestas, otros rodaban un carro elaborado con una lata de leche a la que se llenaba de tierra y se le atravesaba un alambre como eje a través del fondo y las tapa, se empalmaba y se colocaba una cabuya para halarlo, había quienes los hacían dobles y triples de esta forma le decíamos gandolas
 Los Bandidos o Policías y Ladrones.
 A pesar de jugarlo con pistolas, fusiles, escopetas  o espadas  hechas con pedazos de maderas, latas o palos de escobas como caballo, eran juegos sanos, se disparaba con la boca y se reclamaba si no caías muerto amenazando con no seguir jugando, o con no escogerte para el próximo juego porque hacías trampa, Estos juegos era inspirado por las series de televisión transmitidas para entonces como: El Llanero Solitario con su inseparable amigo Toro, Bat,  Masterson, Ivanhoe, patrulla de camino, Roy Roger, El Cisco Kid  y tantas otras series que marcaron nuestra infancia. Otros de los juegos practicados  eran: El escondido, Librada, el fusilado, palito mantequillero,
El trompo.
Se jugaba con trompos normales comprados en el comercio pero eran más común los elaborados por algunos personajes del barrio quienes se habían especializados en la fabricación de los mismos utilizando para ello la madera del Yabo (árbol de madera resistente de la región) en la época de semana santa era donde más se jugaba tropo y se realizaban apuestas y picas con tropos de aguantes y hachitas (punta achatada o aplastada y afilada tipo hacha para las Mapolas).
El juego se realizaba entre varios participantes quienes dibujaban un círculo en el piso u olla y se marcaban el centro, cada participante lanzaba su trompo tratando de dar en el centro, el que picara más cerca era el ganador o mano y el que haya picado más lejos el servidor quien colocará su trompo que será llevado a un punto determinado y traído nuevamente a la olla dando toques con el trompo recogido del piso bailando en las manos, durante el recorrido pueden ser varios los trompos que se acuesten o sirvan de aguantadores siendo el último en entrar en la olla el que reciba las mapolas acordadas de cada uno de los participantes
Las pirinolas:
Se compraban, e igual que los trompos las elaborábamos con picos de botellas y la mitad de un carrete de madera donde venía el hilo. Atravesándole el mango de un cepillo dental viejo redondeado y lijado utilizando cera de abejas para embutir el hilo o cordel en el pico de la botella.
También había quien utilizaba el aislante de porcelana de tamaño mediano que utilizaba Cadafe  en  las instalaciones en los postes, igual  el mango del cepillo o un palo redondeado atravesando el medio carrete de madera.
Los Volantines y ruletas:
Elaborados con carrizos, maguey o Cardón, papel verde de forrar los cuadernos  o papel blanco de envolver y almidón, se elaboraban los volantines tradicionales y también las llamadas ruletas a las que se les colocaba sonajero en el cabezal y a los lados s, una vez elaborados ya secos se colocaba y ajustaba el frenillo y la rabera donde llevaría el rabo o cola, muchas veces tejida a la que en ocasiones se le colocaba una hojilla al final para echar picas en el aire y tumbar o picar otro volantín, también se usaba un cordel o cabuya largo con un peso en uno de los extremos que se lanzaba para bajar los volantines que estaban elevados o que se enredaban en los cables al que llamábamos tarraya o atarraya.
El furruco (gurrufio):
Lo elaboramos con chapas o chapas de refrescos las cuales se aplastaban y se afilaban para echar picas.
Otros juegos ya más tranquilos que formaron parte de las diversiones en el barrio fueron el Triki (la vieja) ludo, o dama china para lo cual dibujábamos un tablero en cualquier pedazo de cartón cuadrado o con un pedazo de carbón, tiza o un pedazo de ladrillo lo dibujábamos en la acera una vez que estas aparecieron en el barrio.
Bueno y lo bueno de todos estos juegos era que eran practicado en la calle, o llano a pleno sol caliente con el pantalón arremangado (amarrado a la cintura) desnuo (desnudo) a la cinta arriba (sin camisa)
Por su parte las hembras también disfrutaban una variedad de juegos propios de las niñas, jugaban a las piedritas, Doña Ana, de enfermera, de mamá, a la víbora de la mar, el avión (pisé), saltar la cuerda y de vez en cuando nos aceptaban a jugar de papá y mamá.
Rafael Lara.

viernes, 5 de junio de 2020

Un día cualquiera en el Barrio

En el barrio como en cualquier otro barrio, de lunes a sábado  los días transcurren con las actividades propias de cada uno de sus habitantes.

Cuando la madrugada raudamente se acerca al amanecer, entre los cantos de gallos y el cacarear de gallinas inquietas que ansían la claridad del nuevo día para abandonar el árbol, la mata, el crují o cualquier palo atravesado que les sirvió como palo de gallinero durante la noche y el aroma del café que hierve ya en los fogones de las casa que se expande por todo el barrio se inicia el nuevo día

 Así comienza el ajetreo diario, señoras barriendo el frente de la casa o regando las matas sembradas en materos improvisados con latas de manteca, galleta de soda, potes de leche o una vieja olla de aluminio ahumada o deformada que se le sigue sacando provecho para este fin en lo que forma el pequeño jardín

Con la salida de los primeros rayos del sol comienza el movimiento por las calles del barrio, los señores vianda en mano a pie o en bicicleta se dirigen a su trabajo intercambiando saludos con los vecinos, dando o pidiendo la bendición a familiares.

Los niños y niñas aun somnolientos se dirigen a la escuelita del barrio o a hacer el mandado mañanero en cualquiera de las bodegas que las hay en casi todas las esquinas

También a esa hora es el movimiento en las pilas de agua repartidas en las calles del barrio, las personas se dirigen o regresan con sus latas o peroles para cargar el agua

Van apareciendo e incorporándose al ajetreo del barrio los distintos vendedores o pregoneros en bicicletas de repartos, carruchas carros de mula, o a pie con un Baque a la cabeza ofreciendo los distintos productos, frutas, verduras, leche, pan, pescado e intercambiando saludos y comentarios sobre la actualidad

Los pocos vecinos que han tenido la dicha de haber comprado un radio, desde muy temprano en la mañana lo encienden y sintonizan RADIO CORO  poniéndole el volumen alto para escucharlo desde afuera y compartir con los vecinos cercanos y transeúntes las noticias del día.
De haberse producido una noticia importante que impacte y más si ha sucedido en el barrio, alguno de los vecino manda a comprar el Diario La Mañana y se lo van pasando de vecino a vecinos para estar informado, las personas que no sabían leer, que eran muchas se valían de cualquier joven o el hijo de algún vecino para que se lo leyera, se
Se  formaban grupos de tertulia y opinión  sobre lo ocurrido no faltaban los que se iban personalmente al sitio a averiguar lo ocurrido a estos siempre los acompañaban un grupo de muchachos descalzos y desnudo a la cinta arriba (sin camisa) que compiten entre sí por llegar primero al sitio

Así transcurre la mañana  con comentarios entre vecinos, vendedores y transeúntes hasta  el inicio  del medio día  cuando nuevamente en las calle se dejan sentir los jóvenes que regresan del primer turno de la escuela y algunos padres que trabajan y regresan a almorzar, poco a poco las calles van quedando desoladas, el sol es inclemente en su paso buscando la tarde y en las casas después del almuerzo  las personas descansas en hamacas, chinchorros o tirados en el suelo siguiendo las novelas que eran trasmitidas por radio rumbos y retransmitidas por radio Punto Fijo a esa hora (Los Tres Villalobos, Martin Valiente, Kadil El Árabe, Tamakun y otras)para luego salir nuevamente a la escuela o el trabajo,

Por la tarde ya después de las cinco comienza nuevamente el regreso a casa de los estudiantes, señoras que regresan de alguna diligencia en el centro y los señores  que ya han cumplido con su trabajo, estos después de bañarse  y cenar  sacan una silla a la calle la recuestan a la pared  casi siempre en camisilla o sin camisa para tomar aire y esperar la llegada de la noche entre saludos a vecinos y transeúnte que se detienen a saludar y a conversar, a lo largo de la calle se ve la misma escena, las mujeres se van incorporando y aprovechan para adelantar el trabajo del día siguiente desgranando mazorcas de maíz, escogiendo los granos, pelando quinchoncho o tejiendo con su triangulo cortes de alpargata u otros oficios  o simplemente barriendo el frente de la casa y regándolo para apaciguar el polvo y el calor.

Así  llega la noche y los vecinos que tienen radio están pendientes de sintonizar y compartir El Diario del Aire de radio Coro con Gonzalo Márquez Yanes programa de noticias y opinión diariamente por Radio Coro con los acontecimientos y noticias del día

Los muchachos  y muchachas algunos haciendo tareas y los que ya la terminaron se van amontonando para disfrutar los juegos  propios del momento: escondidas, palito mantequillero, librada, los bandidos, carreras con rines o cualquier juego con un juguete fabricado con alguna lata o desechos de madera

Este es El Barrio Curazaito para las épocas de los años 50-60, en el que nací, crecí, compartí y disfrute felizmente mi infancia y adolescencia, donde la solidaridad que existía entre los habitantes  era lo más  importante, si alguien se enfermaba, sufría un accidente o fallecía, allí estaba todo el barrio aportando y colaborando en lo que le fuera posible para ayudar, Si una madre no tenía con quien dejar a sus hijos por diligencia o trabajo otra madre se los cuidaba y les daba de comer, si había una persona mayor que vivía sola los vecinos estaban pendiente de dale su vueltecita  y llevarle comida

A si la solidaridad era casi que una obligación entre los habitantes del barrio.

miércoles, 3 de junio de 2020

Las Calles y Casas del Barrio

Las Calles
 Eran calle sin pavimento ni aceras, cuando llovía estas se convertían en verdaderos lodazales y atolladeros a los pocos carros que las transitaban, en la gran mayoría era muy poco o no existía el alumbrado público, los habitantes se veían obligados a movilizarse improvisando pasadizo o abriendo camino con grandes piedras o cauchos viejos.

 No existía el servicio de agua por tubería a los hogares, el agua se cargaba en latas, ollas o cualquier envase desde las pilas o plumas de agua y se almacenaba en las casa en las famosas pipas, las bombas o pilas de agua estaban ubicadas en varios puntos en las distintas calles del barrio las más cercanas a las viviendas que ocupábamos en ese entonces era: la de la calle la verdad cruce con calle proyecto, una en la calle popular, la de la calle colon con Colombia y en la misma calle Colombia con lo que llamaban la batea que era la continuación de una quebrada que atravesaba varias calle del barrio hasta desembocar en la quebrada de coro, ya fuera de los límites del barrio existían otras pero estas eran las que utilizábamos.

En los primeros años de la década de los años 60, siendo gobernador del Estado Falcón el Doctor Pedro Luis Bracho Navarrete. se inicia la colocación de tuberías para llevar el agua a los hogares, al igual que la construcción del sistema de cloacas, ampliacion y pavimentación de las calles, construcción de las aceras y la mejora del sistema de alumbrado público en respuesta alas exigencias de los vecinos a través de las juntas pro-mejoras del barrio Curazaito que se reunían en los diferentes locales que para tal fin habían destinado algunos de sus integrantes siendo los más populares los de los señores Lino Velarde en la calle La Verdad y Antonio Cobis en la calle Colombia.

Las casa en el barrio

Las casa en su mayoría estaban construidas en bahareque o adobes, poco a poco fueron apareciendo o mejorando las existentes con los bloques de cementos, la construcción constaba generalmente de sala, una, dos, y tres habitaciones o cuarticos, una cocina y un zaguán  o corredor que casi siempre terminaba en un pretil que separaba la casa del solar con una reja, o puerta que evitaba la entrada de animales al interior de la casa.

Por la falta del servicio eléctrico se recurría a alumbrarse con velas o con lámparas de kerosén improvisadas con latas de malta que venían en forma de pimpina a las que se les colocaba una mecha tejida que se introducía en la lata cargada con el kerosén dejándole  un  pedazo que sobresalía para prenderla, estas lámparas aparte de ahumar las paredes hacían que las personas amanecieran con las fosas nasales impregnadas en carbón, en algunos hogares usaban las lámparas a Kerosén también pero un modelo comercial con un tanque y un control para subir y bajar la mecha y darle intensidad a la luz la que era protegida por un protector de vidrio que se hacía a un lado para encenderla y se podía sacar y lavar ya que se ahumaba mucho y opacaba la luz,en una que otra casa o en algunas bodegas usaban las lamparas a gasolina que alumbraban mas.

Las casa en su mayoría no tenían solares cerrados completamente, las divisiones o separación del terreno de una casa a otra lo separaba una empalizà, ramas de cujíes, algunas matas sembradas que improvisaban un pequeño corral, no contaban con alguna protección que les garantizara seguridad, en el espacio o terreno que le correspondía a la casa como el solar se ubicaba el baño y el escusado levantado con planchas de zinc, tablas o cualquier material que sirviera para improvisarlo posteriormente se empezaron a construir pozos sépticos y letrinas, cercano a este estaba la batea y la pipa de agua en la que se guardaba el agua cargada desde las pilas o plumas de agua dispuesta para el aseo personal y para el lavado y demás quehaceres diarios.

La cocina generalmente era un anexo o construcción amplia que daba hacia el solar con una  media pared hacia el zaguán que permitía entrar la claridad, la circulación  y la salida del humo, en la pared de los lados existían unas claraboyas o respiraderos con el mismo fin, en el interior parte de esta construcción la ocupaba una larga estructura de bahareque realizada sobre seis u ocho pequeños horcones sobre el que se armaba un emparrillado con largueros, maguey o cardón en el que se embutía terrones y barro que luego se remataba con pañote o torta de barro,  en el que una vez seco se colocaban tres piedras grandes llamadas disey o dicei formando así el fogón de la casa.

Cercano al fogón siempre se improvisaba alguna mesa o mueble para colocar los peroles o corotos de la cocina tales como ollas, potes de cocina, envase para el agua siempre dejando espacio para colocar  una perola para lavar la losa.

 También dentro de la cocina estaba el palo con la tabla del molino aunque en algunas casas este se encontraba en la parte de afuera, era un grueso tronco generalmente  de cují o yabo que terminaba en una pequeña horqueta a la que se le fijaba con clavos un  grueso recuadro de madera lo suficientemente ancho para que cupiese el molino y la batea para aparar la masa.

En las paredes o colgado al techo se colocaban algunos ganchos para colgar los implementos de la cocina, como el remillón, el carebe, las paletas de madera, totumas o algunas olla donde se guardaban alimentos fuera del alcance de los animales.

Otros implementos presentes en las cocina de la época eran: La piedra y la mano de moler utilizada mayormente para moler los aliños y algunos granos, el pote del aliño, las totumas en variadas formas y tamaños.

En casi todas las casas se improvisaban colgaderos de hamacas y chinchorros al largo de la sala y el zaguán colocando mecates (icos o hicos) en las latas que formaban la armadura del techo.

Rafael Lara.

lunes, 1 de junio de 2020

“Curazaito mis vivencias en el barrio” La Motivación

“Curazaito  mis vivencias en el barrio”

La Motivación

El último viaje que realice a Coro  fue en el mes de Abril del año 2014. Viaje en el que tuve la oportunidad de alargar un poco más el tiempo de mi estadía y así poder compartir directamente con familiares y amistades que a pesar de mis frecuentes visitas en años anteriores no había logrado realizar.

Esto me permitió un recorrido por las calles del barrio Curazaito, barrio en el que nací, me crie, crecí y compartí mi adolescencia con familiares, amigos y vecinos de la infancia bajo el sol inclemente de las tardes corianas, hacía mucho que por la poca disponibilidad  de tiempo en los viajes de años anteriores no me permitía lograr este cometido

Fue un recorrido nostálgico y apesadumbrado donde pude apreciar como si con el transcurrir y paso del tiempo este se hubiese  detenido en mutuo acuerdo con las autoridades y entes gubernamentales que se han repartido el poder en los últimos años para frenarle el paso al progreso y negarle, el bienestar y calidad de vida a sus habitantes.

El barrio muestra su peor cara, Calles abandonadas, aceras rotas, monte, basura, casas aun de bahareque cayéndose o en completa ruina salvo unas que otras casas con algunas transformaciones, otras han desaparecidos o están por desaparecer por el abandono en que se encuentran, la imagen del barrio de mis andanzas aquel que deje a inicio del año 1967 en donde las calles fueron ampliadas, pavimentadas, dotadas de sus aceras y concluido el alumbrado Público con instalación y colocación de medidores a los hogares que a la vez dieron acceso a las neveras, planchas, radio, la televisión y otros artefactos que facilitaban y aliviaban las labores propias del hogar.

Con la entrada en servicio el recién concluido sistema de agua potable directo desde la represa El Isiro, se eliminaron las plumas o bombas de agua existentes en diferentes puntos de las calles del barrio así como también la incorporación de las viviendas al recién creado sistema de cloacas que sustituía los escusados, pozos sépticos y letrinas.

Fueron tantas las obras y mejoras que se lograron para la época a través de “La Junta Pro-mejoras del Barrio Curazaito” y que hoy en este recorrido he visto como el barrio luce en total deterioro y abandono y como lamentablemente todo ese avance y progreso se quedó allí.

Pero a pesar de todo lo percibido, la imagen que en mi perdura sigue siendo la del barrio de mis andanzas, en algún lugar de mi mente permanecen intactos los recuerdos de las correrías en sus calles, las travesuras propias de muchachos, los escondites utilizados en varias tandas del juego de los Bandidos, de librada, o las paredes como paredon utilizadas en el juego del fusilado, las latas apachurradas que utilizábamos como base en un juego con pelotica de goma o improvisada,  juegos de metras  pan bichito, gomito o hueca con el reguleo incluido y la de toda una tarde desnudo a la cinta arriba (sin camisa)elevando un volantín o tratando de tumbar con una tarraya otro que nos llamaba la atención, o el que se nos había enredado en los cables del alumbrado, y como olvidar los papelitos o cartas de amor a la vecinita que queríamos enamorar o ya más creciditos pendiente de la vecina de más edad luciendo su  uniforme muy orgullosa sus dos, tres o más  rayas blanca que portaba en el ruedo de la falda de su uniforme azul del liceo cuando regresaba de clases y queríamos llamar su atención y tratar de conquistar, o de la fiestecitas familiares por algún evento especial que se celebraban generalmente los días sábados  en alguna casa de familia y donde queríamos estar presente

Un viaje a través del tiempo donde cada calle, cada esquina, cada casa, me remontaba a sus recuerdos: las bodegas, los bares, los vecinos solidarios, los averiguadores, los gruñones, los que gozaban de popularidad  por su profesión, ocupación u oficio en las que se desenvolvían y la que les permitía el sustento diario y los recursos que garantizaban  la crianza y educación de los hijos y la de levantar y formar una familia honesta y respetada.

Este recorrido me traslado a mi niñez, adolescencia y juventud y me motivo a rescatar de mi mente, recopilar y compartir estos recuerdos, así como recordar a los personajes sus historias anécdotas costumbres y vivencias del barrio y algunas reminiscencias de Coro la ciudad que se nos fue con el fin de que no se pierdan con el paso del tiempo y así las nuevas  generaciones conozcan parte del pasado del barrio que no conocieron  

Gracias le doy a Nuestro Padre Creador por permitírmelo




Límites del Barrio
A inicio de la década de los años 50 los límites del barrio Curazaito eran los siguientes:                                                                                    
Por el norte la calle nueva,
Por el sur la calle El Progreso.
Por  el este la calle colon.
Por el oeste la calle Proyecto hasta la calle Democracia.
Ya para esta fecha El barrio mostraba un rápido crecimiento extendiéndose hacia la parte sur y más hacia el oeste con la construcción de viviendas en las calles El Milagro y  La Isla  donde se inició una acelerada construcción de viviendas avanzando y sobrepasando rápidamente  la quebrada de Coro y poblando lo que eran cujisales cardones y tunas  y en donde  funcionaba el botadero de basura y una vieja chivera hoy es la urbanización Cruz verde y el barrio cruz verde
Hacia el sur también se notaba la expansión del barrio, después de la calle El progreso hacia lo que hoy es Av. Santa Rosa existían unas tres casas de familias y en lo que hoy es la Av. El Tenis, también solo existían tres casas pertenecientes al Señor Anselmo y familia, la de la señora Ismaela y su hijo Pedro (Pedro el de Ismaela) y la del señor Dámaso Zarraga  y familia quien posteriormente se muda a la calle la verdad estas seis casa se encontraban distanciadas entre sí una de la otra a partir de allí lo demás era Cardones, tunas y cujíes hasta la Falcón Zulia.

En los primeros años de la década de los años sesenta el crecimiento del barrio fue más acelerado en toda su extensión motivado a los desplazamientos de familias enteras que desde distintos caseríos y pueblos de la sierra coriana llegaban a Coro en busca de tranquilidad y seguridad huyendo de los grupos guerrilleros que se habían asentado en la región. 

Rafael Lara
lararaf@gmail.com
Limites aproximados para la epoca adaptados a un plano moderno,solo como referencia, ya en ese entonces el barrio crecia hacia la quebrada de Coro dentro de los limites norte-sur


  ¡Feliz Navidad! Gracias a una reciente conversación que sostuve vía telefónica con un amigo coterráneo tocamos el tema de Coro, sus cost...