miércoles, 8 de julio de 2020

"De Colegio Federal de Coro a Liceo Cecilio Acosta"


"De Colegio Federal de Coro a Liceo Cecilio Acosta"

El pasado 5 de Julio del 2020 se cumplieron 186 años de la inauguración del Colegio Federal de Coro

El día 26 de Noviembre de 1833 el General José Antonio Páez como presidente de la república decreta la creación del Colegio Nacional de Coro y el 5 de Julio de 1834 es inaugurado como “Colegio Federal de Coro” por ser esta ciudad cuna de la Federación.

 Inicialmente ocupa como sede el antiguo convento de Las Saucedas o de San Francisco siendo su primer director el Br. Mariano Raldiris,  luego es trasladado al balcón de Tellería ocupando posteriormente diferentes locales: 
En las calles Comercio y Calle Bolívar con Churuguara respectivamente, así como en la calle Falcón con Federación y frente a la plaza Bolívar hasta que finalmente en el año 1948 y bajo la dirección de los profesores Pedro Felipe Lezama y Alberto Furzán, fue mudado la sede actual como “LICEO CECILIO ACOSTA”

En los años transcurridos de 1857 a 1938 como “Colegio Federal de Coro” ocuparon el cargo como director o subdirector destacadas personalidades entre las que se destacan el Dr. J. Curiel Abenatar, Dr. Antonio, Smith Monzón, Dr. José David Curiel, Br. Nicolás Curiel Coutinho, Víctor Graterol M, Alfredo. Van Grieken, Jesús Briceño Henríquez entre otras.

El 20 de Julio de 1937 fue nombrado director el señor Oroncio J. Bencomo quien fue el último director del colegio federal ya que el siguiente año en el mes de septiembre de 1938 el Colegio Federal de Coro fue elevado a la categoría de Liceo con el nombre de: Cecilio Acosta siendo el Director el Br. J. M. Guevara Marchena.

En los años transcurridos desde 1938 a los años 63 – 64-estos últimos los años que curse allí 1er y 2do año ocuparon el cargo de director y sub directores respectivamente el Dr. Esteban Smith Monzón. el Br. Armando Fierro Herrera, Prof. J. M. Deseda Hernández, Prof. Ramón Eulogio Sánchez, Br. J. J. Bracho Sierra, el Br. Alberto Furzán, Pedro Felipe Lezama, Prof. Bartolomé Marín H. Prof. Pedro J. Perdomo, Prof. Itálico Torres Bastidas, Ángel Rosendo Ruiz este último desde el año 1951 como subdirector hasta el año 1958 que es nombrado director hasta el año 1969,

De mi época de alumno del Cecilio Acosta recuerdo algunos nombres de mis profesores: Héctor Mora Ruiz (Biología) Prof. Naveda (Formación Moral y Cívica) Prof. Figueroa (el querido profesor Calembé) (inglés) El Br Furzán, Ingles) y nuestro profesor de matemáticas con todo respeto, Bola de humo de quien no recuerdo su nombre.

Invito a recordar nombres y especialidades de otros profesores que dedicaron su vida a la enseñanza y a la formación de profesionales que hoy se desempeñan en Coro, en Venezuela y en cualquier parte del mundo, seria nuestro pequeño homenaje a esta institución, personal docente, administrativo y personal obrero que la conformaron y los de actualidad
Consulta: internet-google.
Imágenes tomadas de la cuenta de facebook de Pedro Córdova e internet - Google , editadas por Rafael Lara

martes, 7 de julio de 2020

LA INDUSTRIA DE LA ALPARGATA EN CORO,


Con el fin de evocar y traer al presente los recuerdos, costumbres, personajes y vivencias de la ciudad que nos vio nacer y crecer y como objetivo el de darlos a conocer a las nuevas generaciones que posiblemente desconocen de su existencia, el uso y beneficios de algunas cosas que con el paso del tiempo y el progreso han caído en desuso y solo permanecen almacenados en algún lugar de la mente, hoy compartiré sobre:
LA INDUSTRIA DE LA ALPARGATA EN CORO,

Desde décadas anteriores a los años 50 La Alpargata fue el tipo de calzado utilizado no solo por la clase campesina y gente humilde que usaba la más económica elaborada con suela de caucho y un corte de color negro con dibujos genéricos en blanco, sino  también por miembros de la elite y sociedad Coriana de la época que usaban la más estilizada elaborada en suela y cortes con variedad de diseños y coloridos, lo que trajo como consecuencia que a partir de los años 50 el trabajo artesanal que se venía realizando se convirtiera en una próspera industria que crecía aceleradamente generadora de empleos y movimiento en el comercio que vendían los ovillos de hilos en variedad de colores, los triángulos metálicos y de madera, las agujas, las hormas para el montaje, las cuchillas y demás materiales e implementos para el funcionamiento de esta actividad, así como la distribución al mayor y detal del producto terminado

En Coro existieron varias alpargaterías de las que recuerdo las ubicadas en el barrio Las panelas, barrió Curazaito, calle El Porvenir, calle Brión y calle Monzón generando gran cantidad de empleos tanto en la confección de la capellà como en la fabricación final que intervienen el maestro alpargatero,  el cortador, el montador y finalmente la distribución y ventas.

Mi mamá al igual que muchas vecinas del barrio se dedicó en algún momento a la elaboración de cortes y pegado de taloneras de alpargatas, fueron muchas las personas que a diario se incorporaban,bien tejiendo montando, cortando o vendiendo alpargata, 
las señoras se dedicaban al tejido del corte, la capellada y talonera en triángulos de hierro o madera según las medidas o tamaños de las alpargatas las que se elaboraban con hilo negro de base y se le incrustaba hilos de varios colores produciendo una variedad de coloridos diseños o simplemente  dejaban en negro, una vez completados los cortes se vendían por docenas a las fábricas, estas a su vez pagaban por unir el corte y la talonera  a través de una cinta o fajita que se tejía ya montada en una horma de madera que las había de distinto tamaño o de la fábrica las enviaban ya montada sobre la suela para unir corte y talonera.

La suela solía ser de goma o de suela, la goma utilizada era la banda de rodamiento de los cauchos para vehículos a los que se le retiraba el aro y se cortaba dándole la forma de la suela con plantillas numeradas de acuerdo al tamaño que se fabricaba, igualmente sucedía con la suela que se remojaba y se procedía a cortar por expertos cortadores que utilizaban una cuchilla súper afiladas para este fin que a su vez los hacía peligrosos y famosos por andar armados sobre todos los fines de semanas que después de laborar compartían en algún bar del barrio.

Las alpargatas suela de goma eran las más comunes populares y baratas, se usaban a diario y se conseguían a la venta en cualquier bodega del barrio, mientras que las de suela eran más elegantes, mas coloridas y más caras se exhibían colgadas en una cuerda o alambre de un punto a otro en el local o pegada a la pared lo que le daba un colorido a esa parte del negocio, se conseguían en el mercado o vendedores ambulantes que recorrían las calles del barrio y hasta habían negocios que eran famosos casi exclusivos para comprar alpargatas por su calidad y colorido como la Bodega de Quimito en la calle Ampìes con Democracia o la de Abigail Aguilón en la calle El Sol con Bolívar y la bodega San Nicolás de Guillermo Faneite, se compraban por números que iban del  #1 para niños hasta el # 5 la más grande para adultos, los precios para la época los recuerdos entre Bs1,50 las de goma hasta Bs.3,50 las de suela.
Los fines de semana, era común ver como cualquier vecino luego de regresar de su trabajo un sábado por la tarde lucia su pantalón de kaki marca RUXTON traído de Curazao por algún Veleño que los comercializaba o un pantalón de lino muy bien planchado combinado con una buena camisa almidonada y planchada de forma impecable  y se colocaba sus alpargatas de suela y salía de parranda, para el cine o a visitar a la novia.
Imagen elaborada como referencia
También se conseguían de muy buena calidad Alpargatas traídas de Barquisimeto, y las de Churuguara que eran famosas por la calidad de la suela y la variedad de diseños y colorido de los cortes
Con la llegada de las zapaterías a mediados de los 60 más o menos su consumo fue bajando siendo sustituidas por el calzado de cuero y zapatos de corte deportivo.
Rafael Lara                                                                   
Agradezco las correcciones y aportes como nombres de algunas fábricas, maestros alpargateros, fotos de personajes relacionados y fabricantes en otros barrios de Coro y en pueblos de la sierra para enriquecer esta nota

jueves, 2 de julio de 2020

Fundación del Club Bolívar de Coro”


CLUB BOLÍVAR
El próximo 24 de Julio de 2020,  se cumplirán 94 años de la
fundación del “Club Bolívar de Coro”

Este sitio de recreación y esparcimiento de la alta sociedad coriana de la época fue fundado en la ciudad de Coro el 24 de Julio de 1926 durante el gobierno del  General Juan Vicente Gómez y siendo presidente del estado Falcón el general Argenis Azuaje quien propicio y dio apoyo a la creación del mismo.
En el año 1934 gracias a la iniciativa del Señor Roger Leyba  quien para la época presidía la junta directiva del club, se inicia la construcción de una sede propia para la institución en terreno ubicado frente al parque Gil cedidos o autorizados por el gobierno del General León Jurado  la cual es inaugurada en el año 1936.
La junta directiva del club Bolívar para ese año 1936, año que fue inaugurada la edificación que serviría de sede propia estaba integrada por las siguientes personas:


Don Roger Leyba Presidente.
Ramón F. Sorondo primer Vicepresidente.
Eugenio Grand, segundo vicepresidente.
Guillermo Croes, Secretario.
J.A. Silva Terrería, vocal.
M.M. Arreaza, Tesorero.


Por décadas el Club Bolívar fue el sitio recreación y esparcimiento de las familias pertenecientes a la alta sociedad coriana, sus salones fueron escenarios de grandes fiestas, tertulias, celebraciones y eventos memorables,  pero fueron las fiestas de carnaval las más Esperadas por cuanto en ellas podían participar socios y familiares en la elección de la reina, la de su corte y poder ser parte de las distintas comparsas que participaban en los desfiles y concursos durante las festividades carnestolendas en la ciudad.
Tras sufrir algunas remodelaciones con el paso de los años cayó en el abandono hasta que fue rescatado y remodelado, en este momento desconozco el uso que se le está dando y bajo qué administración está funcionando.
Consulta e imágenes: Revista Elite revista Semanal Ilustrada
 Fecha: 5 de Septiembre de 1936
Sección Élite en el interior “El Club Bolívar de Coro”.
Eugenio Grand Agente de Élite en Coro.
comparto una imagen de la acción # 067 con un valor de Bs. 1.000 como parte del capital de 300.000 Bolívares representados en edificio, terreno, mobiliarios y útiles  que fueron divididas en 300 acciones de 1.000 Bolívares cada
 Esta acción a favor del Dr. Luis Mármol como miembro propietario me ha sido cedida gentilmente por la señora Clarysabel Mármol Herrera a quien agradezco su gentileza al permitirme y autorizarme a utilizarla con este fin
También les comparto el cabezal  y el titular del artículo “El club Bolívar de Coro “que fue publicado  en la citada revista en su sección Élite en el interior.
Rafael Lara.
Julio -2020

sábado, 27 de junio de 2020

Vivencias, supervivencia y, Anécdotas en el barrio,


Vivencias,  supervivencia y Anécdotas en el barrio.


La Cascabel, El Policía y el Telar.

Una noche estando mi mamá embarazada de mi hermano menor,quien posteriormente nace un día 3 de abril de 1952, por lo que yo tendría a la fecha unos tres años y algunos meses, pero a pesar de mi corta edad  algunos detalles de ese momento aun perduran en algún lugar de mi mente

Mi mamà se disponía a arreglarnos para ir dormir y al mover un cartón largo recostado a la pared que usábamos como base a una estera en el piso que era nuestra cama, sintió un ruido como de una maraca  detrás del cartón que la asusto mucho, al no saber que lo producía tomo la pequeña lámpara  a kerosén  y la acerco con precaución  entre  la pared y el cartón cuando la luz ilumino por completo lo que estaba en el piso por poco el muchacho se le sale por la boca como ella decía, una enorme culebra cascabel con  doble maraca en la cola permanecía enrollada entre la pared y el cartón, desesperada nos toma por el brazo a mi hermana mayor y a mí y sale a la calle pidiendo ayuda a los vecinos.

El primero que entra a la casa fue el vecino de al lado llamado Jerónimo que era policía y al ver el tipo de culebra  y gran tamaño que esta tenia se preparo para matarla, con la ayuda de su papá  y otros vecinos que se habían hecho presente, para tal fin usaron los dos palos laterales de un telar que mamá usaba  para tejer cortes de chinela y entre dos personas procedieron a matarla, este evento movilizó a los vecinos grandes y chicos que curioseaban al frente de la casa hasta cuando  Jerónimo salió con la culebra ya muerta  colgada a uno de los extremos del palo, causò que todos salieron corriendo sin rumbo y asustados.


Posteriormente estos palos fueron quemados en la punta con la que se mato y se saco a la culebra ya que decían  que esta era una cascabel hembra y que el olor de la sangre en los palos atraería a  el macho  que debería estar cerca y por supuesto mi mamá jamas volvió a usar el telar 


El día que me llevaron preso a la comisaría del Barrio

Fue una tarde que acompañaba a mi hermana mayor a cargar agua en la pila  o pluma de Yuguri como le decíamos, se hacía una cola con las personas que iban llegando con sus latas ,tobos, ollas o cualquier perol que sirviera para llevar el agua  y se colocaban en el orden que fueran llegando hasta esperar su turno, y eso se respetaba.

Había un muchacho que era más grande y mayor que yo que tenía fama de peleón, era el guapetón del barrio y la mama no le ponía reparo, le decían CHIQUITIN ,este llego de ultimo y quiso colearse y quitar el turno a mi hermana, por lo que ella discutió y no se lo permitió enfrentándolo, en el forcejeo por ganar el chorro del tubo él retira mi lata y yo la alcé y se la descargue en la cabeza produciéndose una herida que botaba mucha sangre, salió corriendo gritando hacia su casa por lo que salió la mama a atenderlo e insultando, e inmediatamente se fue con su muchacho para la comisaria que funcionaba en una casa situada en la calle el sur entre la calle colon y la calle providencia, regresando al poco rato con un policía en su bicicleta que después de oír como se habían desarrollado los hechos, me tomo por una mano y con la otra el timón de su bicicleta y a pie nos trasladamos a la comisaria donde me sentó en una silla y él se puso a sacarle brillo a los rines de su bicicleta con jabón Bon-ami que se usaba para ese fin, allí me retuvo unas dos horas más o menos a pesar de que mamá fue a buscarme inmediatamente




jueves, 25 de junio de 2020

Las Bodegas y Los Bodegueros del Barrio




En los años correspondiente a las décadas de los años 50-60  las bodegas existían en casi todas las esquinas del barrio y en una que otra casa a lo largo de cada una de las calles del barrio, estas detallaron los productos de uso diario, algunas tenían un anexo que por las noche y fines de semanas pasaba a ser parte de los bares del barrio,

Existían las nombradas ratoneras que eran unas bodegas más pequeñas, menos surtidas que  funcionaban en una área pequeña o anexo de las casa  y también  los kioscos o gaticos que eran  anexos  fabricados  al lado de la casa o en una esquina donde se vendían algunos productos de consumo diario, refrescos, empanadas, cambures, verduras  y  otros

Eran atendidas por sus dueño que casi siempre vivían en la misma casa en la que habían acondicionado una parte de la casa o construido un local anexo para ese fin, eran personas populares y apreciadas, aunque algunos eran señalados como gruñones, pichirres o de mal carácter siempre se ganaron el aprecio de los mayores y el respeto de los muchachos que éramos los que hacíamos los mandados.

Nos motivaban con una ñapa que consistía en un pedazo de panela, un caramelo, un cambur o un pedazo de queso y también los que se la ingeniaron y colocaban UN TATURO  que consistía en un envase de cartón, un vaso, o lata que colocaban en la pared con el nombre del muchacho y por cada locha que gastábamos en la bodega nos colocaban un grano de maíz o caraota que se iban acumulando hasta tener cierta cantidad que uno llevaba la cuenta y sabía cuándo pedir contar SU TATURO ya por cada 10 o 15 granos acumulados nos daban una locha, así mientras más tiempo dejabas el taturo acumulabas más dinero, de esa manera el bodeguero contaba con la lealtad y fidelidad de cada uno de los muchachos para incrementar las ventas en su bodega.

Se encontraba casi todo, sin tener que ir al centro o al mercado, unas más surtidas y más populares que otras por la calidad de los productos y víveres que despachaban, como el buen queso, los cambures,  plátanos, verduras, variedad de granos así como otras en las que se encontraban cosas específicas, como kerosén, leña, chivo salado, jurel salado, variedad de granos, manteca, escobas, alpargatas y hasta chinchorros y los coco para las personas que se encargaban de hacer las conserva de coco mancarrón, y el majarete, entre tantas cosas

También algunas eran rechazadas por la fama de tramposo del bodeguero con el peso, por carero, por desaseado o por pájaro bravo con las damas sobre todo con las jovencitas.

Los productos como la leche y la azúcar se  vendían detalladas por cucharadas igual que  el aceite y la manteca de cochino que eran detallados por medidas utilizando un envase doble hecho de lata con una medida pequeña por un lado que valía una locha y por el otro lado una medida que era el doble que valía medio por lo que había que llevar el frasco, el bodeguero  comercializaba el aceite en latas de 16 litros que mantenía en un rincón o debajo del mostrador de la que iba rellenando un litro para el detal con la ayuda de un embudo  

La leña siempre la tenían apilada fuera del negocio y uno pasaba a escogerla que no estuviera verde y que no tuviera nudos para poder rajarla fácilmente con el hacha, una raja de leña costaba una locha

Para el kerosén igualmente se llevaba el envase (un litro) y con embudo se llenaba de la pipa con un pote, cada litro costaba una locha

Los granos como las caraotas negras blancas o rojas, el quinchoncho, el frijol, maíz y la sal se vendían por kilos y medios kilos

El café se vendía por papeletas o sobres  pequeños, las marcas eran Café Maya, Imperial y Madrid, también los días de mercado se compraba en el mercado el café en grano ya tostado y que lo molían allí mismo, o el café que traían de la sierra que se tostaba y molía en casa.

La panela o el  papelón también eran detallados por pedazos desde una locha hasta, medio, un cuarto, media o una panela, para picar el bodeguero utilizaba un serrucho y la melcocha y retazos que quedaban los utilizaban para las ñapas.

El pan se vendía por unidades  de a locha cada una y los dulces como la paledonia, el mancarrón, la conserva de coco, el gofio, los peppermint y otros costaban una locha y eran colocados en bandejas, azafates o frascos Bocones  de vidrio sobre el mostrador

Los caramelos eran cinco por locha y uno con un  centavo o un cobre como también le decíamos comprabamos 2 caramelos

Las bodegas a pesar de que la mayoría tenían un nombre muy pocas eran nombradas como tal, se conocían o eran nombradas por el nombre del dueño o la dueña de los que recuerdo:

Bodega y Bar de Yuguri, Bodega de la señora Juana (Bodega Quiragua),La Bodeguita de la señora Carlina Ordoñez, La bodega de los Zarraga, La Bodega de Juancho, La Bodega de Juan Colina, La Bodeguita de Agustinita Velarde, La Bodeguita de Ana Jacinta Capiello, La Bodega de Eustaquio y la bodega de Cesar el pelón entre otras.

Más tarde montaron negocios más grandes, más surtidos que incluían carnicería , pescadería y quincallas, como los fueron: El abasto de la calle El Sur y Abasto y carnicería de Monche Caldera

En casi todas las bodegas existían objetos o artículos que eran comunes como los letreros de:     

Hoy no fio, Mañana si- Aquí murió el fiar, El que fiaba murió, saludos les déjò, El que fía no está salió a cobrar y el famoso cartel enmarcado de Yo vendí a crédito  y  yo vendí al contado.

Un estampa común en cada una de estas bodegas era encontrar colgando del techo uno o varios matamoscas, colgando del mostrador hacia la parte de adentro un cuaderno con un lápiz amarrado para anotar el fiado porque a pesar de los carteles había personas de confianza y con preferencias que si podían pedir fiado, a lo largo del mostrador los frascos bocones de vidrio con caramelos y dulces de varios tipos, azafates o bandejas con paledonia, macarrones, gofios y peppermint, y una parte reservada al chivo salado y el pescado salado, en un rincón del local se encontraba la pipa con un envase y un embudo para autoservicio del kerosén, casi todas detallaron el hielo que se vendía por pedazos de a locha y un medio este hielo se mantenía envuelto en saco de coleto en un cajón de madera al que se le echaba aserrín para preservar el frío y donde también se enfriaban los refrescos, las marcas que más se vendían en la época era La Kola Extra, Refrescos Gròn, Bidù, Orange Crush Pepsi Cola y Coca Cola, años mas tarde apareció La Frescolita.(de cada una de estas marcas hay algo que contar que también forma parte de las vivencias y recuerdos en el barrio y barriadas de Coro en cuanto a: los distribuidores, concursos, promociones y campañas de lanzamiento que haré una reseña aparte para recordarlas).

viernes, 19 de junio de 2020

Los Cines en Coro.


Desde mediado de los años cincuenta, hasta finales de los años sesenta el cine mexicano tuvo un auge y éxito extraordinario en Coro, así como en el resto de Venezuela, Centro, sur América y el Caribe, tanto así que los distintos cines que existían en los distintos puntos de la ciudad la mayoría estaban dedicados a la proyección de películas Mexicanas.

Estos cines estrenaban películas casi todas las semanas promocionándolas a través de la proyección del tráiler, de volanteo a la entrada o salida del cine y repartido en las principales calles y plazas días previos al estreno, también se colocaban unas carteleras encadenadas a un poste con la ficha o cartel indicando la fecha y hora del estreno, cada cine tenía un sitio o un poste en una esquina céntrica o de mucha afluencia de vehículos

Fue tal el éxito de la época de oro del cine Mexicano que fueron muchos los artistas Mexicanos que realizaban giras y presentaciones en Caracas y diferentes ciudades del interior, así como varias las coproducciones venezolanas – Mexicanas que incluían en el reparto a artistas Venezolanos entre las que se cuentan:

''Tres Balas Perdidas" Javier Solís Alfredo Sadel, Rosita Quintana,
“La Balandra Isabel llego esta tarde" Arturo de Córdova Néstor Zavarce,
''Loco por ellas'' Tin-Tan Néstor Zavarce
“Un Quijote sin Mancha “Cantinflas - Lupita Ferrer
“Alma Llanera” Antonio Aguilar Juan Vicente Torrealba y Flor Silvestre
“Si yo fuera millonario” Antonio Aguilar –Amador Bendayan…  entre otras



Los Cines y su ubicación

El Cine Tropical. 
Situado en la redoma de los tres platos frente a la arepera El  Faro Zuliano  dirigido a los habitantes de  Bobares, pantano arriba, Don Bosco, Concordia, Independencia y alrededores

El Cine San Luis. Prolongación calle Manaure casi al frente del cuartel sede del batallón Girardot  frecuentado mayormente por los habitantes de la urbanización Ampìes (Las casitas), Monte verde, calle el tenis, calle Borregales, calle Ampìes y alrededores

Cine san Antonio.
Calle El Sol entre Calles el Comercio y Ampìes, el más popular de estos tres cines, ya que allí era donde primero se estrenaban las películas, estaba dirigido a los habitantes de los sectores de las guineas, Curazaito, Jabonería, centro  y el naciente barrio cruz verde

Teatro  Alcázar. 
Situado en la Calle Ampìes cruce con Calle Churuguára era el único cine  techado por lo que en él se ofrecían tres funciones los días domingo: el matinée, la vespertina y la noche                                                                                                   Se caracterizaba por la proyección de películas americanas  de John Wayne, Deán Martin, Jerry Lewis, Kirk Douglas y otras tantas películas vaqueras o del oeste, unas que otras veces proyectaban películas mexicanas, al frente de este estaba situado el templo evangélico y  los domingo chocaban las actividades allí realizadas en el culto con la vespertina y noche de dicho teatro

El cine Rex.
Situado en la  Calle Ampìes  entre calles Buchivacoa y Garcés  También  proyectaba películas mexicanas  que competían con las de los cine San Luis, San Antonio y Tropical  era un cine descubierto con una pequeña localidad de balcón  y el patio sin techo donde se iniciaba la proyección apenas empezaba  a oscurecer, los precios eran patio Bs 1,00 y balcón 1,50

Cine Miranda.
Situado en la calle Talavera (hoy paseo Talavera) este contaba con la localidad de balcón techada, más amplia, esto hacia qué  medio patio fuese cubierto  igualmente proyectaban películas en su mayoría del cine americano y algunas mexicanas seleccionadas para un público más selecto, el portero era un señor a quien por cariño le decían Chaco que  durante el día ejercía el oficio de sastre en su hogar situado en la calle Democracia y por las tardes noche era el portero, siempre acompañado del señor Curiel que sentado a un costado de la taquilla supervisaba las venta de tikets y entrada.

El Cine San Nicolás.
Se encontraba ubicado en el barrio el Pantano Centro calle hospital entre calles Miranda y calle Urdaneta  era propiedad de Antonio Borregales hermano de Don Teo Borregales, igualmente proyectaba películas Mexicanas y estaba dirigido a los habitantes de pantano centro, pantano abajo, Av. Roosevelt,


Cine Veracruz
En la calle El Sur entre las Calles Ampìes y Silva existían unas ruinas que aun en los años sesenta se mantenían, recuerdo que mi  mamá siempre decía que ese era el cine que se quemó, por mi corta edad no lo conocí ni recuerdo el nombre, pero si recuerdo que cuando  regresábamos del centro para acortar camino atravesábamos esas ruinas y salíamos a la calle Silva casi con progreso, hoy gracias a un comentario en la publicación de el paisano y contemporáneo Ramón Sandoval confirma que era el Cine Veracruz.


No hago mención al Cine Pampero o Santa Rosa que funcionó en las instalaciones del edificio Santa Rosa  o Casa de las 100 Ventanas (sede anterior del “El Hotel Coriano y La Clínica Falcón”)  porque según las crónicas de la época consultadas su existencia fue muy a finales de la década de los años 20  si tomando en cuenta que el primer Film cinematográfico proyectado en Coro fue “Flor del desierto” y fue en el teatro Armonía en el año 1927.

Todos estos cines aunque tenían funciones diarias eran los sábados y domingo donde concurría mucha más gente que disfrutaban de la vespertina o la función de la noche en su cine favorito acompañados de su novia esposa o de toda la familia

En cada uno de estos cines existieron personajes que se hicieron populares por la labor u oficio que realizaban, por su comportamiento o por ser asiduos a cada uno de los estrenos semanales y por la rigidez y honestidad como empleados del cine para hacer cumplir las reglas.
Faustino y su mamá que vendían bojoticos de maní tostado envueltos en papel periódico empezaban en el cine San Antonio y hacían el recorrido hacia el Alcázar, Rex y Miranda y luego a la inversa para terminar toda su venta con la función de noche en el San Antonio      

Los muchachos realizábamos el mismo recorrido con el fin de comprar vender e intercambiar los suplementos, cuentos o historietas actividad esta que se realizaba  a la entrada de cada uno de los cines entre la muchachada y unos cuantos adultos que asistían con una gran cantidad de suplementos  de distintos géneros y diferentes editoras para ese fin, esta actividad se realizaba tomando en cuenta el estado en que se encontraba el suplemento bien por el deterioro especialmente la portada, el engrapado y estado general de la parte interna y algo muy importante era la editora ya que habían editoras como.(EN) Editorial Novaro, (SAR),JGC, (José Gálvez Cruz)que dominaban el mercado y que los días viernes llegaban a las distribuidora nuevos números  de: Superman, Batman, Roy Rogers, Gene Autry,  Rin-tin-tin, Lassie, Tarzàn,Súper Chica, Santo El Enmascarado de Plata, El Valiente,  Chanoc, Memin Pinguin, El Hombre Araña, Acquaman y tantos otros que se vendían muy bien de acuerdo a su estado de conservación y desgaste  entre 0.25 y 0,75 o se cambiaban a la par.

Los días domingo yo llegue a vender chiclets que compraba uno o dos paquetes de 20 cajas surtidas de los sabores Menta, tutti frutti, yerbabuena y canela por cuatro bolívares cada paquete surtido en la bodega de QUIMITO y se vendía a medio cada cajita sacando cinco bolívares a cada paquete obteniendo un bolívar de ganancia por paquete que era la entrada del cine, un helado y uno o dos suplementos dependiendo de lo que vendiera

Cercanos a cada uno de estos cines existían negocios que tenían mucho movimiento por las tarde noche especialmente los fines de semanas como Las Heladerías  El Sol, María, Italia, Roma de dueños italianos  y la heladería Madrid  de una señora de nacionalidad española cada una se distinguía por los sabrosos y cremosos helados en barquillas y vasitos o tinitas

Durante la semana Santa después de adoptada la medida de ofrecer funciones los jueves y Viernes Santo (anteriormente esos días se respetaban y los cines permanecían cerrados), el día viernes después de la procesión del Santo Sepulcro estos cines se llenaban en las dos funciones de: La Pasión de Cristo, Jesús de Nazaret, El Mártir del Calvario, María Magdalenas, Jesús, Poncio Pilatos y otras en los cines Rex, San Nicolás San Antonio, San Luis Y Tropical
En el Alcázar y el Miranda, proyectaban Sansón y Dalila, Ben-Hur, Los diez mandamientos, Hércules entre otras.  Y por supuesto era la oportunidad de citarse en la puerta del cine con la jovencita del barrio que tanto nos gustaba, la noviecita o su peor es nada

Rafael Lara


  ¡Feliz Navidad! Gracias a una reciente conversación que sostuve vía telefónica con un amigo coterráneo tocamos el tema de Coro, sus cost...